De nuevo oídos al tajo. Esta vez con una petición a cargo del colega TRANSYL666, que nos pedía insistentemente que comentásemos un disco de Iron Maiden, y como no se decidía sobre cual hacerlo, me he tomado la libertad de optar por este "Seventh Son Of A Seventh Son". Trabajo que cierra le época dorada, en cuanto a creatividad se refiere, de la doncella.
Pasando al disco en sí este se abre con una estrofa casi susurrada de Bruce Dickinson, para luego dar paso como no al bajo de Steve Harris y a las doce cuerdas de Dave Murray y Adrian Smith. Es este "Moonchild" es un buen tema, potente, rápido, con un Bruce cantando muy agresivo en ciertas partes, el típico tema con el que Maiden abrían sus discos en los años ochenta. "Infinite Dreams" pasa por ser uno de los mejores temas grabados por los ingleses en lo que a trabajo de guitarras se refiere. Desde los suaves acordes del principio, pasando por el potente riff que ocupa la segunda parte del tema, hasta llegar al cambio de ritmo que da lugar al gran solo de guitarra con las guitarras doblándose al final, de largo, el mejor del disco. Una pena que un tema como este no sea tomado en cuenta de cara a sus directos, mientras otros como "Sanctuary" o The Clansman" siguen anclados al set list contra viento y marea.
"Can I Play With Madness" es un tema mucho mas Hard Rockero que el anterior. Parece hecho a medida para el lucimiento de la esplendorosa garganta de Bruce, y es poseedor de un estribillo muy contagioso. Está compuesto por el en colaboración con Harris, y con ese gran compositor que es Adrian Smith, creador de muchos de los himnos de Iron Maiden. Es sin embargo "The Evil That Men Do" el tema mas recordado por la banda en los directos y no es para menos. Sin ser el mas brillante del disco, posee ese feeling tan particular que a mi parecer la banda ha ido perdiendo con el paso del tiempo. De nuevo Bruce cantando mejor que nunca mientras que Steve Harris y Nicko Mcbrain suenan mas conjuntados que nunca. Ideal para ser coreada en vivo no hay duda.
De la producción en este caso no puedo decir nada, ya que las escuchas
se han hecho sobre un disco remasterizado y no conserva el sonido original,
que no dudo sería expectacular, como corresponde a ese genio de los controles que es Marin Birch. Volviendo a los temas llegamos al que da título al disco, donde el cabalgar maidenesco se muestra en su mayor expresión para regocijo de los más fanáticos. Está escrito por Harris y se nota. Es un tema largo, de ritmos pesados, en la linea de "The Rime Of The Ancient Mariner" con parón intermedio incluido, aunque la parte final no está tan lograda como en el extenso tema del "Powerslave". "The Prophecy" no es un mal tema ni mucho menos, pero pasa por ser el mas discreto de esta
séptima obra de estudio de la banda inglesa. Se abre de nuevo de manera pausada, para coger forma de repente con la irrupción de la base rítmica y
las guitarras. Lo cierto es que Harris y Smith anduvieron mas finos en la composición de otros temas. Mejora bastante la cosa con el tremendo "The Clairvoyant" donde desde el inicio maracado por Steve, ya se huele que el tema será de los mejores del disco. Y así es, los, en este disco, omnipresentes teclados saparcen aquí dándole un aire muy especial al trabajo vocal de Dickinson.
Cerraban Maiden su época gloriosa en lo que a creativididad se refiere con una tremenda "Only The Good Die Young", tema injustamente tratado al igual que el antes mentado "Infinite Dreams". En la parte central puede oirse un punteo de bajo de Steve bastante bueno. Buenos riffs, excelente trabajo vocal de Dickinson y un tema que en su letra respira sentiemenito metalico en todo su esplendor. Al final el disco se cierra al igual que como empezó, con Bruce susurrándonos unas lineas sobre una guitarra acústica.
Tras este disco ya nada fue lo mismo, el camino mas experimental abierto por el anterior "Somewhere In Time" se vió cortado de sopetón por un fallido "No Prayer For Thre Dying" y un "Fear Of The Dark" con demasiados altibajos en el cual la doncella intentó sin éxito rememorar viejos tiempos. La historia que sigue a continuación es de sobra conocida por toodos. Al menos los seguidores de la banda parecen mas que contentos con el estado actual del grupo y no es para menos. Siguen llenando estadios, aunque a mi su musica ya no me llega tanto como en tiempos pasados.