La esencia del Black Metal, o la oscuridad hecha musica, si así se puede llamar a los fríos y veloces riffs de este clásicazo del mas frio y a la vez apasionante movimiento musical que la lejana Noruega nos legó hace ya tiempo.
Es Darkthrone una banda ya desde un principio digna de elogio, practicantes en sus primeros trabajos discográficos de un primitivo Death Metal, se pasaron al Black ya que segun ellos, la escena Death se había comercializado en exceso.
Y doi fe de que en su nueva dirección musical acertaron de pleno, la extensa y
veloz "Transilvanian Hunger" ya deja bien a las claras que aquí reinan los blast beats continuos, los repetitivos riffs y esa acojonante voz de un no menos acojonante Nocturno Culto. Lo siento, no hay otras palabras para describir lo que este chaval es capaz de transmitir con su garganta. Como en la siguiente "Over Fjell Og Gjennon Torner" de tan sólo dos minutos de duración, pero de una fiereza extrema, Black Metal arrolador en toda su esencia. Las raíces Death Metaleras del ahora duo Noruego se dejaban notar en el riff de "Skald Au Satans Sol". La producción como no podía ser de otra manera, es ínfima. El sonido es cutre a mas no poder. Pero no importa, este aspecto se buscaba en los inicios del Black Metal, era signo de autenticidad como no. y todo aquel que osara ir un poco mas allá en cuanto a evolucionar el estilo sería tildado de no menos que traidor a la causa.
"Graven Takeheimens Saler" lejos de bajar el pistón, lo mantiene arriba
acribillando al oyente con casi cinco minutos de incesantes Blast Beats a
cargo de esa bestia de nombre Fenriz, autor de los primeros cuatro temas del album, al contrario que los restantes, entre los que se inluye este, que llevan la firma del mas controvertido personaje que la escena Noruega diera al estilo, el querido y odiado Varg Vikernes, de los aclamados Burzum. Decir que pese a la innegable velocidad de los temas, el sonido de Darkthrone mas que incitar al headbanging, traslada al oyente al mas frio de los bosques noruegos gracias a su oscura sonoridad. Algo a reseñar ya que es este el tema que mas variado del disco en lo que a trabajo de guitarras se refiere, con unos parones intermedios deudores de la primera etapa del grupo. Los riffs con los que el tema finaliza deberían ser escuchados una y mil veces si de veras te gusta el Black Metal.
No es hasta "I En Hall Med Flesk Og Mjod" que Darkthrone bajan el pedal del acelerador. Se agradece y da otro aire al disco, aunque en muchos pasajes el tema vuelve a acelerarse, es el mas variado en cuanto a guitarras se refiere. Este sobre todos los demás si que incita a separar ta cabeza del
cuello a base de violentos movimientos oscilantes arriba y abajo. Que bien que lo describieron los anglosajones con esa rimbombante palabra "headbanging". "As Flittermice As Satans Spys" es uno de los grandes clásicos del grupo, poco mas al respecto pued decirse ¿no?. Nuevamente esa violenta batería y las guitarras rugiendo a velocidad infernal. Esto ya no es frio, esto es la congelación total. Frases como "Devastation, Blasphemy, Desecration, Unholy He who Burned the face of god with the Eye of Our Master" creo que hablan por si solas.Decir que es aquí donde al final puede oirse la voz de Varg Vikernes decir en noruego y al revés, algo asi como "en nombre de dios, dejemos que las iglesias ardan", alusión mas que clara a todos los acontecimientos que desembocaron en el suicido de Dead, la muerte de Euronymus, la quema de iglesias... creo que todos sabreis de que hablo.
Cierran en noruego con "En As I Dype Skogen" un disco que a servidor le pone la piel de gallina cada vez que lo escucha. Esa inigualable sensación de frio, de maldad, no he vuelto a encontrarla en ningún otro disco, ni siquiera del propio grupo. En definitiva un imprescindible para saber de donde viene el denostado True Black Metal que un buen puñado de bandas siguen aun a dia de hoy realizando. Quedando eso si, a años luz de lo que Darkthrone llevaran a cabo en aquel ya lejano 1994.
