Desde la posición privilegiada que me otorga ese Blog puedo de esta manera haceros llegar a vuestros oídos discos que de otra manera quizás no descubriríais nunca. Así con este álbum grabado en el lejano ya 1993 descubrimos un disco de culto en la escena Death sueca y, por qué no decirlo, mundial en el cual, antes de su completa disolución, encontramos a gente de Pain of Salvation, House of Usher o Arcana. Si bien los componentes más conocidos de la banda como son Daniel Gildenlöw y Johan Hallgren (ambos de Pain of Salvation) entraron tras la salida de este álbum, su intento por continuar su legado es encomiable...aunque de esta manera (disco y ruptura) la “fama” de este grupo se vio incrementada. Comprobemos de qué estaban hechos:
-“The Canticle”: con una guitarra solista muy a lo AXEL RUDI PELL empieza a meternos en una atmósfera creada no sólo por la guitarra, sino por el viento que fluye por detrás, pero es todo una ilusión, ya que rápidamente entramos en terrenos del Death más furioso que os podáis imaginar, muy a lo MORBID ANGEL. Si hay algo que destaca sobremanera son los riffs de este disco, abundantes y muy definidos cada canción tiene tantas melodías como si fueran cinco; en ocasiones parece que estemos escuchando otra canción. En cuanto a las voces, simplemente espectacular, ya que mezcla los típicos gruñidos guturales clásicos del género con partes en las que la voz es clara, hasta el punto de entender lo que dice...y sí, también podemos apreciar algunas partes de coros, cosa que no abunda mucho la verdad. Mucha variedad en tan sólo 5 minutos de corte antológicos, imperdonable no escucharlo.
-“Cyclone of Insanity”: Riff semi-cabalgante que más bien parece Thrash Metal a lo MEGADETH de antaño pero endurecido por la parte Death que le toca y los gruñidos. Casi sin enterarnos ya estamos en otra melodía diferente, mucho más cañera y propia para el grupo que nos encontramos, con unos riffs brutales y veloces y una batería atronadora, como debe ser. Pero no acaba ahí la cosa, en otro giro a su sonido nos metemos en una repetición constante de un mismo riff, acompasado por un bajo solvente que hace que su música sea aún más brutal...para pasar a otra melodía! Esta vez con una guitarra limpia luciéndose ante un acompañamiento ínfimo de voz y batería, para marcar el ritmo más que nada, todo suyo señor Petersson. El final tiene ciertos aires orientales en el rasgueo. Nuevamente sorprendente.
-“Dream...”: y así empieza, con una melodía suave que bien podría ser gótica y que es completamente onírica, y aquí tenemos de nuevo las voces claras, esta vez con poca letra y con una cadencia en la voz que podría recordar a ANATHEMA. Pero se cansan enseguida de lo que hacen, ya que de repente tenemos nuevamente partes guturales con un riff corto y preciso como si de Grind se tratara...para pasar a una cadencia más lenta y pesada que parece que va a hacer que decaiga el corte hasta el final. Nada más alejado de la realidad, ellos hacen Death y están aquí para demostrarlo, así que se preparan a conciencia y nos sueltan una descarga mortalmente veloz de tralla de la buena, por si alguien tenía algo que objetar.
-“Stormbringer”: nada que ver con el clásico, comienza con una guitarra distorsionada a lo lejos, como si fuera una alarma antiaérea, y un gruñido de alarma nos pone en una especie de Doom clásico, con ritmo constante y más lento de lo que nos tienen acostumbrados, muy marcado por la batería. Pero como todo en este disco, no dura mucho y deciden acelerarlo un poco y hacerlo más INIQUITY que otra cosa...¿acelerarlo dije? Eso no ha sido nada, en un momento meten la directa y nos sueltan una andanada de unos 15 segundos de lo más agresivo. Después vuelven a decelerar un poco para lucimiento de la guitarra y su riff agudo y acaban con Black Metal, si, lo que leen Black al puro estilo MARDUK que en los momentos finales nos hacen pensar que estos tipos podrían ser un referente en sea el estilo que sea...
-“The Ancient War”: cabalgada Death en sus comienzos, muy buena idea para representar lo que es una guerra; y el transcurso es una batalla en sí, digamos que podemos incluso diferenciar los bandos, ya que como viene siendo habitual hay tantas melodías que es relativamente fácil “perderse”...uno de ellos es muy Death tradicional, con sus guitarras de décimas de segundo llevadas hasta el extremo, su batería constante y muy rápida y su voz gutural...y el otro es más tranquilo, sin salir de su sonido principal notamos una especie de decaimiento general, con una guitarra más presente, una batería olvidada y un bajo haciendo el trabajo de esta misma. Al final del corte volvemos a la cabalgada del principio pero un poco más adornada por los instrumentos y la voz, como si uno de los bandos se retirara presuroso...
-“Nocturnal Grasp”: no es raro pensar que volvemos al mismo corte, ya que tenemos un riff parecido, pero aquí la voz tiene su momento de gloria cantando como nunca, aunque les dé por tocar de una forma más lenta, más Doom, no importa nada, la voz está presente ahí para respaldarlo todo, y no falla. Si bien la caña que meten hacia la mitad del tema es lo más fuerte que hayan grabado nunca, la voz les sigue como si nada, llegando a rasgarse de tal forma que parecen unos AVULSED hipertensos. Muy atentos especialmente al final del track, porque yo creo que es ese su sonido más puro, el más Death de la Old School...¿sueca?
-“The Sleeping God”: Empieza como un clásico corte Heavy normal, con un sonido de teclados hasta ahora poco o nada utilizados. Un guitarrista maestro en su labor nos demuestra por qué es el líder de la banda, ya que sin muchos aspavientos ni demasiada técnica puede crear unas melodía rápidas y pegadizas que bien sirvieran para aprender a tocar dicho instrumento. Éste es un tema instrumental en el que, aparte de la destacada labor antes comentada, tenemos un bajo muy sonoro que hace de colchón a toda la labor del grupo, muy bien aprovechado; la batería desaparece por momentos, no es muy necesaria y cuando aparece es por motivos de compás nada más y los teclados son puntuales y sin mucho que decir tampoco. Ahora ya sabemos quién compuso las canciones, todo alrededor de la guitarra.
-“World of Myths”: el corte que da título al disco es pura fiereza, una guitarra que bien podría se de JUDAS PRIEST por sus similitudes al estilo Speed son puestas de manifiesto con una voz gutural que dice que está ahí por algo, y cuando les da por hacer Death no hay quién les gane, un grupo muy compenetrado (lo tienen que ser a la fuerza, para seguirse con tanto giro) que sabe hacer bien su trabajo, como todos tiene sus partes menos cañeras y sus momentos de velocidad, hasta el final es bastante acertado. Quizás es excesivo darle el nombre de este tema, pero visto lo visto...cualquiera valdría.
En resumidas cuentas, un disco que en mi modesta opinión deberíais intentar conseguir a toda costa, ya no se hacen cosas como esta. Y es que VARIEDAD es la palabra en mayúsculas que define este trabajo, en menos de un minuto podemos perfectamente ser testigos de 3 ó 4 cambios melódicos, cosa que se agradece mucho y que es, digo yo, la razón de que sólo dure unos 33 minutos...no se puede pedir más por menos.
