Bueno, tras un largo período de espera de 2 años y un muy poco interesante DVD de por medio por fin tenemos la oportunidad de escuchar nuevo material de estos holandeses que sorprendieron a no pocos fans del Gothic/Atmospheric Metal con un disco debut de una encomiable calidad que no pasó desapercibido para nadie. Basado en la mitología maya este “Consign to Oblivion” promete bastante, veamos si está a la altura de las espectativas:
-“Hunab K’u (a new age dawns prologue)”: la clásica intro infaltable ya, que parece que si no hay una un disco deja de ser un disco…en este caso contamos con el sonido orquestal ya apreciable en su primer álbum, con mucha cuerda y viento sobre una base de percusión. El corte en sí va creciendo en majestuosidad, hasta contar con unos coros operísticos que, lejos de ofrecer nada nuevo, nos preparan para lo que se avecina.
-“Dance of Fate”: y lo que se nos avecina es un calco de lo ya escuchado anteriormente, tan parecido a “Illusive Consensus” en algunas partes que parece que sabemos qué camino han tomado. De todas formas está muy bien, es pegadizo y entra a la primera; construido sobre la voz de Simone (sin ella no sé qué sería del grupo) que sirve de guía y lo hace bien; las partes de batería destacan por su simpleza y las guitarras no son afiladas sino más bien unas meras acompañantes. Recordarán a NIGHTWISH en demasía, pero con ese estilo orquestal que les caracteriza...
-“The Last Crusade (a new age dawns part I)”: un coro como si fuera de iglesia abre el tema que se lanza a derroteros más tribales, con una batería potente y un bajo destructivo al puro estilo PANTERA (salvando las distancias) que dicen bastante de la variedad de estos chicos...hasta que llega Simone a poner orden y ya van al camino de antes, puro Gothic del bueno con un estribillo más que memorable, este corte se confirmará como un clásico de la banda sin duda, ya que alterna sus partes más “comerciales” con sonidos más duros, más metálicos, y guitarreos de décimas de segundo. Atentos al sonido embriagador de un clarinete (o eso me parece) en un corto solo a modo de pasaje...un bonito tema.
-“Solitary Ground”: el single del disco, para ellos claro, comienza dando pie a la orquesta que para eso está, con un maravilloso sonido de viento suave, edulcorado con unos teclados y entra la voz de soprano, no tan rápida como antes sino en una especie de balada/nana, cómo una canción de cuna que va cogiendo ritmo a medida que transcurre el tiempo, poniendo a cada uno de la banda en su sitio. Guitarras imponentes en el estribillo y batería a modo de compás a lo largo de todo el tema, acompañadas por un teclado eventual, es más o menos lo que esperábamos de un grupo gótico. Lo que realmente hace atractivo al tema es el sentimiento que le ponen y esas pausas con coros de fondo sobre una delicada melodía orquestal...
-“Black Infinity”: volvemos a empezar tranquilamente, con un teclado deleitando nuestros oídos hasta que entra una guitarra dura, de lo más grave de esta gente, que acompaña el cantar, ahora sí, potente, de Simone. El estribillo es coral, mezcla de voces femeninas y masculinas, y eso es una gran opción porque queda tremendamente bien, que para lucirse Simone ya queda el resto del tema. La batería es acompañada en sus momentos álgidos por un teclado en tonos graves que le da consistencia, y es en esas partes disonantes en las que destaca la variedad de composición de esta joven banda. AFTER FOREVER hacían algo parecido en su disco debut...
-“Force of the Shore”: así, con fuerza, comienza este tema; con una Simone pletórica dándolo todo...pero por poco tiempo, ya que por fin tenemos oportunidad de escuchar esas voces guturales que metían en su anterior trabajo, nuevamente varían bastante en la composición y la forma; ya que no faltan voces de soprano masculino haciendo coros, no faltan partes más tribales con mamporros de batería a toda caña y no falta tampoco esa parte en silencio de la que surge la embaucadora voz de Simone. Mucha más tralla nos meten cuando quieren, con la voz de Mark Jansen hasta su límite y una batería rápida hasta decir basta; bien parecería Black Melódico si no fuera porque entran coros para disminuir su velocidad. Es una mezcla de AESMA DAEVA con ANOREXIA NERVOSA; de lo mejorcito del disco.
-“Quietus”: pues eso mismo, un ritmo folkie a base de flauta y pandereta es suficiente para conseguir esa quietud. Y eso que aparece un bajo monstruoso y unas guitarras expresivas que van distorsionando el tema...pero poquito, ya que en partes volvemos a la melodía del principio y vuelta a empezar el tema; hay una repetición notable de la misma música un par de veces. También nos encontramos con una voz así como alejada del micro, como calentándose para entrar a escena, que nos llevará a la memoria a la mítica KATE BUSH en sus álgidos conciertos de antaño. Interesante tener este ritmo, así el disco no se nos antoja monótono en absoluto.
-“Mother of Light (a new age dawns part II)”: con mucha cuerda empieza el corte, con violines y guitarras en un duelo sin par por ver quién toca más rápido y mejor, muy bueno. Después continuamos con una melodía pausada a medio tiempo que gana velocidad con el estribillo, que es un dueto de voz gutural con soprano limpia. Lo demás es más orquestal, con ese estilo de cantar tan peculiar de esta banda y acompañamientos de instrumentos de viento. Un corte orquestal con partes muy muy rápidas,...si no contamos la pausa intermedia, en la que sólo tenemos a Simone y unos teclados haciendo de las suyas, a la que se le une la batería pero sin prisa; no faltan los coros ni esas partes a lo SINERGY que tantas alabanzas les otorgó. Uno de los temazos del disco.
-“Trois Vierges”: aquí tenemos la colaboración de Roy Khan a las voces, al que seguro recordareis de KAMELOT; por lo que el tema no es mucho más que un diálogo entre los dos grandes vocalistas en un medio tiempo tirando a balada que no tiene más que instrumentos de orquesta, tales como los clásicos teclados y las infaltables cuerdas. Cierto es que a Simone se la escucha mucho más tiempo, pero sabiendo lo poco generoso que es el cantante con sus colaboraciones bien podemos darnos por satisfechos. Un corte muy romántico, podría decirse.
-“Another Me in Lack’ech”: coros rápidos y con poco mensaje abren otro tema que bien podría estar en su primer disco, si es que hay melodías poco menos que calcadas...en fin, de algo tienen que vivir y de eso se encarga Simone, de proporcionar unos momentos irrepetibles que enganchan al oyente aunque no quieras. Si bien el estribillo gana en velocidad, siendo más pegadizo y potente, y contando con los coros masculinos que la acompañan en contadas ocasiones, este tema no nos dice nada novedoso. Si os encantó el debut, adorareis este corte; si os gustó solamente, pasareis por alto “deja vues” de este tipo sin haceros mucha más huella...
-“Consign to Oblivion (a new age dawns part III)”: otro extenso tema de casi 10 minutos y que da nombre al álbum, lo mismo hicieron con el “The Phantom Agony” y no van a perder el hilo. Oboes resuenan contra teclados y bombos con cortas intervenciones hasta que los violines se hacen con el control, manteniendo una tensión en vilo hasta que estalla en forma de tema de EPICA 100%. Batería muy controlada, guitarras potentes y la voz gutural, bastante presente, sobre las mismas pone un punto interesante al trabajo; ya que no es todo de Simone sino que se comparte entre coros y dobles voces (aparte de su trabajo de solista, claro). Esas partes épicas gracias al viento son bastante resultonas al encauzarlas en la melodía, como si de SUMMONING se tratara, y esas partes neoclásicas con solos de teclados a lo RING OF FIRE dan cierta celeridad que se agradece. Incluso volvemos a las reminiscencias Blackers anteriormente citadas... bastante variedad pues en este tema que se hace corto incluso gracias a ello, nuevamente estamos ante un clásico.
Bueno, novedades en el sonido en algunos temas y más de lo mismo en otros; es innegable que evolucionan pero a ritmo lento, como si tuvieran miedo de perder a sus fans por tocar algo distinto... no es un mal disco ni mucho menos, tiene detalles de originalidad que le hacen estar por encima de su debut en ciertos puntos, pero si contamos un global no tienen suficiente aliciente como para superar la sorpresa y la frescura del mismo. Quien tenga el primero y le haya gustado que se lo compre, a quien le haya parecido una banda más que no se acerque tampoco a este, ya que no encontrará la innovación que anda buscando.
