Segundo y esperado disco en estudio de esta afamada banda brasileña de Power Metal con toques progresivos formada por excomponentes de ANGRA y componentes de ENCEFORTH. Parte de su popularidad recae en su cantante, que no es otro que Andre Matos, que se dio a conocer gracias a VIPER y en sobremanera a los ya nombrados ANGRA, de los que muchos opinan que no serán lo mismo sin él. Su primer álbum ya nos dejó un buen sabor de boca con una calidad y una frescura asombrosas, y su directo nos impactó tanto recorriendo estos lares como en su disco en directo y DVD. ¿Podrán seguir manteniendo este nivel? Veámoslo:
-“Turn Away”: con un alarido gutural realmente extraño comienza el disco, bien pareciendo un grupo Thrash o Death; pero no es más que una cosa curiosa ya que tenemos un ritmo muy Power que, como su propio nombre indica, es poderoso y sonoro. La voz de Matos no ha perdido un ápice de lo que fue, y podemos deleitarnos de ella en cortes como este, en la que cumple con lo esperado. Buenísima producción y lo demás es lo de siempre, batería como colchón y guitarras haciendo el trabajo, con acordes y flirteos con el Speed; partes melódicas más tranquilas dan paso a grandes trabajos de bajo cubriendo solos magistrales. A mi me recuerda en partes a la época glamorosa de ALICE COOPER mezclado con algo de BALANCE OF POWER.
-“Reason”: el corte que da nombre al álbum empieza con unos buenos riffs acompañando a un teclado, ya sabemos que van a irse por la parte melódica así que la voz es más pausada, un medio tiempo que sólo alcanza algo de potencia en el estribillo, el cual quizás podría ser algo gótico del estilo de TO/DIE/FOR si no fuera por la agresividad de las guitarras, que suenan graves y potentes. Quizás si que hay toques de ANGRA aún, pero es algo que no podemos reprochar. Un corte que gana con el paso de los minutos, muy acertado.
-“More”: esto es una versión de los SISTERS OF MERCY, no sé muy bien el por qué de ella, ya que no les considero una influencia en el sonido que desarrollan, así que lo tomaré como que es un capricho. Naturalmente Matos no es Gary Marx ni de lejos, no transmite esa sensación de dejadez, de estremecimiento del mismo, y claro, falta la colaboración de una cantante femenina; el sonido es más distorsionado y los teclados si se hacen notar, pero... no convence.
-“Innocence”: esto es la gran balada del disco, que ya comienza con unos acordes de un piano, cortesía de Leandro Ricardo, muy suaves sobre la voz casi susurrante de Andre. Poco a poco se incorporan los demás instrumentos, creando una esfera de sonido como si de SCORPIONS se tratara, y eso se puede ver hasta en el solo de guitarra. Pero bueno, no es un plagio no se engañen, es un precioso corte, de los mejores del disco y que, si tienen cabeza, pronto saldrá como single. Temazo imprescindible desde ya para estos genios de SHAAMAN.
-“Scarred Forever”: sintonía de guitarra a modo de reloj es el principio del retorno a sus raíces más duras, al Power del bueno que es marca de la casa. Así vuelven las guitarras afiladas, el bajo sonoro y el bombo de batería por detrás de la mejor voz de Matos, el que todos esperamos. Un estribillo aún más épico que de costumbre, dándolo todo, y esas guitarras que tanto se aprecian aparecen aquí para disfrute nuestro. Una parte de punteos sobre batería con una especie de coros lejanos de fondo es esa parte progresiva de la que se jactan, como si de unos powermetaleros SYMPHONY X se tratara.
-“In the Night”: seis minutos de tema comienzan con un sonido como si de unas latas golpeadas se tratara y un teclado magistral haciendo la melodía de una película de terror dan paso a una guitarra y a una melodía tribal como recordareis los que hayáis escuchado su primer disco. Pronto se mete Matos a cantar con toda su maestría y nos deja a todos perplejos con el sentimiento que le pone, pocos cantantes hay como él... analizando el tema podríamos decir que se parece a cientos de grupos, y bien es cierto que difícil es ya inventar algo en un género tan manoseado como este, pero si lo que nos ofrecen tiene una calidad tan enorme como este bienvenidos sean. El Power no está muerto, y nadie que escuche cosas así lo puede proclamar.
-“Rough Stone”: ahora un aire oriental es el preludio de otro tema lento, con una guitarra poco más que acústica y la voz saliendo sin muchos esfuerzos. Después una batería simplemente para marcar el ritmo y un bajo casi inexistente más que en el estribillo se ocupan de perfilar otro medio tiempo con mucha melodía y pegadizo. Aunque hay que destacar el solo de guitarra con que nos amenizan la canción, que sirve para arrancar la potencia que mantienen oculta en el resto del tema. Tremenda.
-“Iron Soul”: este disco está muy bien organizado, para lograr que el oyente no se canse ni se encuentre con los temas agrupados con estilos, y eso es de agradecer. Así pues ahora le toca el turno a la potencia más desgarradora de las que nos hacen gala en este corte con similitudes maidenescas que no se pueden ocultar en algunas partes, se nota que han bebido de los clásicos... y para clásicos del Power este estribillo HELLOWEEN, con ese modo de explotar la voz de Kiske que tenían, éste es un caso similar. Un corte muy sonoro y potente que hará las delicias de quienes disfrutaron en otras ocasiones con “Pride”, por ejemplo; pero sin olvidar su progreso.
-“Trail of Tears”: una voz angelical nos reclama a acercarnos a un terreno tribal, con una melodía de ese tipo que se pasa a terrenos de STRATOVARIUS pero solamente rozando, ya que es tan conceptual el sonido de estos sudamericanos que ya casi podría ser “sonido SHAAMAN”, y sino atentos a ese modular de la voz contra las bases de guitarra. El solo es nuevamente Speed y el corte es Power puro y duro, otro pegadizo como “Here I Am” que en directo arrancará los coros del público sin duda. La batería del final es impagable.
-“Born to Die”: y llegamos al final, que se nos parece triste y melancólico con la inclusión del teclado; nada más lejos de la realidad, antes de 30 segundos ya se nos arranca un ataque brutal de todos los elementos, que aunque en las estrofas se refrena un poco para lucimiento de matos y de su impagable voz en el estribillo vuelve a atronarnos como debe ser, como una tormenta sobre nuestras cabezas. Es otro de los grandes temas del disco, en el que tienen cabida todos los demás, por sus partes lentas, sus partes rápidas y sus solos... un compendio de SHAAMAN en todo su esplendor, aquí tenemos todo lo que nos pueden ofrecer, si os gustan o no lo podéis comprobar fácilmente bajándoos este tema.
Otro gran trabajo de estos 4 hachas (más 2 invitados) que sin duda se mantendrán en la cima que alcanzaron con su debut. En su país levantan pasiones y me atrevo a decir que por estos lares europeos también se les trata con respeto, y no es para menos ya que si cada disco que saquen tiene la calidad que vienen mostrando pronto serán Dioses del Metal. Si tenéis el primero y os gusta aquí no defraudan en lo más mínimo, y si no los conocéis no importa, éste disco es tan buena introducción como el otro.
