De la mano del sello "Xtreem music" del controvertido frontman de Avulsed Dave Rotten, nos llega el octavo trabajo discográfico de la banda líder del Metal Extremo colombiano Masacre.
"Slaves Of Death" da inicio al álbum con un compendio de lo que estos cuatro colombianos pueden dar de si, pasajes a medio tiempo durante gran parte del tema y ocasionales arranques de la batería a ritmo demoledor. Quizá era esperable un tema mas trallero, en la onda del segundo del disco, "Battlefields", donde demuestran todo lo que pueden dar de si, pese a que en la parte del solo, el tema pierda en intensidad. La producción del gran Erik Rutan da la talla en el solo que da inicio a "Kill Or Great Killed", nuevamente con alteración entre pasajes brutales y medios tiempos matadores. Lejos eso si de la complejidad de unos Opeth. "Soldiers Of The Unknow" se inicia con una rallada a lo Megadeth, pero en gutural, para dar paso a un Victor Gallego en esplendor a los mandos de su batería. Alternancia entre las voces y Death Metal rápido y a la yugular.
El tema mas largo del disco, "Death Metal Forever", es toda una declaración de principios. Sin llegar a la velocidad de bandas de Brutal Death, Masacre demuestran aquí que que no hace falta correr como un descosido para dar caña de la buena. El solo es de los mas conseguidos de todo el disco. Le sigue "Wrath Intense Pain", con un Alex Oquendo gruñendo como nunca a lo largo de todo el trabajo. Él contraste se acentúa ún mas con unos ritmos mas marcados, pesados y lentos que en anteriores temas. Dicho contraste explota por los aires cuando aparece la batería de Victor Gallego a plena potencia. El penúltimo tema del disco lleva por nombre esa famosa expresión que todos los yankees dicen sin parar, "Oh My God", y reincide en la faceta mas brutal del combo colombiano completado por Alvaro Alvarez al bajo y Jorge Londoño a la guitarra. Cierran con un corto e intenso "Victims" que no llega a los tres minutos.
En definitiva Death Metal arrollador que no aporta nada al género pero que al menos te hace vivir media hora de intensas emociones. La veteranía es un grado.
