SUNTERRA, nueva y prometedora banda de Gothic Metal a dos voces y bastante depresivo proveniente de Austria saca su segundo álbum llamado “Graceful tunes”. Tras su maravillosa Ópera Prima “Lost time” del 2002 todos los fans del underground metálico hemos estado esperando ansiosos nuevo material de este grupo, y cuando por fin lo tengo en mis manos qué menos que dedicarle estas líneas; allá van:
-“Confusion”: con un tremendo y agudo riff de guitarra que bien parece Thrash Metal comienza este esperanzador álbum. Pronto nos encontramos con la típica atmósfera gótica de estos grupos y un “sonido para un suicidio”, es decir, lamentos sónicos y cadencias musicales... las voces se compenetran muy bien, la gutural no es fuerte, sino que esté masterizada de forma que suene a la altura de la femenina, que dicho sea de paso tampoco es la típica soprano, es una voz normal y con la entonación y el carisma justos para el rumbo musical del grupo. Es como escuchar a unos BEHOLDER ya mencionados en este Blog pasándose a este estilo musical. Atentos a su guitarrista principal, apunta maneras.
-“Graceful Tunes”: como era de esperar, este corte es más “comercial”; ya que es su single y lleva el nombre del trabajo y hay que darse a conocer. Una melodía repetitiva de fondo, basada en dos acordes tocados invariablemente hacen de base para las estrofas, y al llegar al estribillo suben el nivel y la fuerza al mismo tiempo que se les une el vocalista. Un teclista inspirado y una melodía pegadiza hacen el resto; y cómo no, el guitarrista clásico tiene sus segundos de gloria. Quizás el corte más parecido a EPICA o AFTER FOREVER.
-“Hidden”: rockero empieza, con una guitarra grave tocando unas notas y la batería a todo platillo acompasándola. Pronto vamos ya a los riffs secos y concisos y los guitarrazos que se esperan de un grupo de estas características. Un tema de puro headbanging que en la parte principal toma un cariz más gótico clásico, con la vocalista llegando hasta su registro más alto y eclipsando a su compañero. Un solo de violín y teclado te mete de pleno en la parte “folki” de estos neófitos y acabamos declinando el sonido de la guitarra hasta el infinito...
-“The Spirit of Light”: otro riff pegadizo es lo único que necesitan para triunfar, y aquí lo tenemos servido en bandeja; sin duda es algo “ya oído”, pero sin llegar al plagio. El primer minuto es exclusivamente guitarra y batería... genial. Luego ya empiezan a meter los tonos vocales de otros temas y parecen sonar a “lo mismo”, pero no hay más que ver que las bases cambian, tanto batería como guitarra, y te das cuenta de que el tema es bueno, muy bueno. Incluso la aportación de la flauta es algo novedoso, ya que es como partir el tema y hacerlo puro Ambient. Sin la menor duda los amantes del riff gozareis. Para los demás, ni acercarse.
-“Somewhere”: piano es lo que abre aquí (no cesan de aparecer sorpresas en el álbum). Tenemos la voz melancólica de la bella dama y retazos de flauta acompañando, y hasta pasado un tiempo no se atreven a aparecer los demás instrumentos, que solamente son eventuales o de ritmo, como la batería, que es lo más simple del Mundo. Bien podemos hablar de BESEECH o NIGHTMARE y no nos equivocaremos demasiado. Amor y Desesperación van de la mano.
-“Quid Est Libertas?”: la obra magna del disco, con seis minutos y medio de lo que empieza siendo una mezcla de Death melódico y Thrash americano, y sino escuchad, si hasta la voz gutural es la única que hace acto de presencia, aunque a un volumen muy bajo que hace que se pierda ( ¿o se gane? ) el encanto... pequeños coros en el estribillo y Blast-Beats dando caña, como mandan los cánones, cuando hace falta para subir la intensidad del tema. En una parte central vuelve a coger las riendas la fémina y el ritmo decelera un poco, con lo cual el tema se va por los derroteros del resto del disco, en lo que es, a mi juicio, un craso error. Pero salvados estamos, todo tiene su fin y este llega, así que atacamos el riff de nuevo e incluso le metemos flauta a ver cómo suena y si no convence pues a la guturalidad de antaño... variadito e interesante.
-“Veil of Darkness”: no se complican la vida, la verdad, un riff cabalgante de inicio y el resto a desarrollarse en su Gothic Metal; con vocalista en su registro elevado y susurros y gruñidos (dentro de lo que cabe) ya tenemos un tema compuesto, el resto es eventual... suena bien, para qué negar lo evidente, pero te tiene que gustar este tipo de música, sino te parecerán soberanamente aburridos y repetitivos (y es que lo son, pero hay que darles varias escuchas para comprender los toques de singularidad que tienen). Como nota subjetiva, apuntar que el solo de flauta me encanta, tengo una debilidad...
-“Charon’s Pond”: teclados y batería pegadizos para unas guturalidades mal intencionadas pero cortas, y luego se arranca a cantar con su tono “normal” hasta que entran las voces femeninas, que entonces se vuelve a tornar gutural, pero menos. El teclado en este tema es estupendo, consigue él solito crear una atmósfera gótica y mira que no varía mucho. El final del tema es exclusivo del varón, con un ritmo muy Death de este moderno (que no melódico), como SEPULTURA o ARISE. Todo se pega...
Bueno, este disco se os atragantará seguramente, y puede que lo oigáis y penseis que es una mierda, que es más de lo mismo y muy lineal; pero dadle alguna oportunidad más y veréis como le cogéis el tranquillo rápidamente, es complicado encontrar sus detalles, pero ahí están. No creo que superen a su primera obra arriba mencionada, pero al menos siguen fieles a sí mismos y su sonido no ha variado demasiado en estos 3 años de ausencia, aunque sin duda han absorbido influencias Deathmelódicas y Góticas que los ponen un escalón por encima en la escalera de la “llegada al gran público”; y la prueba es que yo he leído ya críticas de este cd en alguna revista y del debut ni se enteraron... en fin, como apunte decir que la banda está formada por gente “desconocida”, es decir, que no forman o han formado parte de otros grupos; y es cosa de la que me alegro, ya que los nuevos y buenos valores suelen ser los que parten de cero.... ah, si, se me olvidaba, de la portada mejor olvidarse.
