Warmen es el proyecto paralelo de Janne Warman, teclista de Children Of Bodom, que ha sabido rodearse de gente como Kimberly Goss o Timo Kotipelto para la realización de este interesante "Accept The Fact".
El tema título muestra en apenas cuatro minutos la valía de este genial musico. Tema instrumental en el cual Janne se luce sobremanera, incluye un genial pique con el bajista Lauri Porra, también en Stratovarius, en la parte final. "Invisible Power" suena mucho a Stratovarius, y que el tema venga cantando por Kotipelto no hace si no reafirmar esa idea. Timo cantando altísimo y las guitarras de Antti Warman y Sami Virtanen excelentes y perfectamente acompañadas por las teclas de Janne. "Waters Of Lethe" suena mas Heavy gracias a unas guitarras mas duras, aunque con Janne inundándolo todo con sus omnipresentes teclados que pese a todo no cansan en absoluto. "Roppongi Rumble" sirve de nuevo para mostrarnos a Janne Warman en todo su esplendor. Solos de teclados con sabor a Stratovarius de altísima calidad."They All Blame Me" arranca de manera reposada, con Lauri Porra al mando, aparece la voz de Kimberly Goss y el tema va desarrollaándose por cauces baladísticos a los que no tarda en sumarse la batería para mas tarde subir la intensidad y dejar uno de los temas mas trabajados de todo el álbum, con la vocalista de Sinergy en plan estrella.
"Puppet" va comandada esta vez por un potente y pesado riff, sobre el cual reaparece Timo Kotipelto con sus habituales tonos altos. Lucimiento de todo el grupo nuevamente en una banda que suena muy conjuntada para tratarse de un simple proyecto paralelo. "Lying Delilah" reincide en esa tónica dura y pesada esta vez sin Kotipelto al frente. Buenas ambientaciones de Janne y una excelente base rítmica en este medio tiempo, que poco tiene que ver con "Return Of Salieri", otra pieza instrumental en la que Warman se luce soberanamente, dejando eso si, tiempo para que su hermano de muestras de su valía con la guitarra.
Para el final nos dejan una anecdótica "Somebody's Watching Me" en clave de Pop Rock setentero con guturalidades en las voces. Como si Boney M se cruzaran con Children Of Bodom en alguna oscura taberna de la lejana Finalndia.
En resumen, un gran disco para quienes disfruten con el sonido de los sintetizadores y no se aburran con los temas instrumentales.
