Puede llevarnos tan solo unos segundos. Los transcurridos entre elegir pastilla roja o pastilla azul. Simple y eficaz, tan normal como la diferencia entre meterse en un estudio a ser el enésimo clon de Dark Funeral o decantarse por la no siempre fructuosa búsqueda de una identidad propia que te aleje de la mediocridad reinante. Vreid, que parecen gente inteligente, optaron por la pastilla del intentar ir mas allá que el resto, abrazando un Black Metal que huye de tópicos y se adentra en parajes difíciles para los no iniciados. La búsqueda en pos del elegido ha dado comienzo. ¿Te vienes?
El aire melancólico que desprende el inicio de la extensa “Alarm” no puede ser mas prometedor. Claro que cuando superado el impás inicial toda la mala baba del Black Metal noruego de toda la vida penetra en tu sesera, no puedes si no caer en la cuenta de que si bien no es Vreid una banda nórdica al uso, si que saben aportar a sus composiciones toda la fiereza del género. Ecuador de este primer corte del álbum y Vreid empiezan a juguetear con los cánones establecidos tiempo atrás por sus compadres. Ritmos lentos, melancólicos y limpios en una parte central que contrasta con todo lo anterior de manera notable, recordando vagamente las diabluras de Neige al frente de los maravillosos Alcest. “Disciplined” irrumpe a nosotros como un medio tiempo feroz, de riff marcadísimo sobre el cual van dando tumbos aquí y allá en lo que a intensidad se refiere con la siempre omnipresente voz de Sture Dingsøyr haciendo de las suyas salvo en una parte central, la mas rápida de todo el corte, comandada a un tiempo por un buen solo de guitarra y a otro por unos coros folkies en la mejor tradición de su anterior banda Windir. Bajo el curioso nombre “Speak Goddamnit” se nos ofrece otro medio tiempo con cuerpo de Carpathian Forest y alma sinfónica, que sigue ofreciéndonos cosas nuevas y manteniendo nuestro nivel de atención en este nuevo trabajo de los noruegos bien alto. Parte central nuevamente lenta y reposada, al servicio de un solo de guitarra que rebosa melancolía por todos sus poros, borrada de un plumazo por un cambio de ritmo que vira el rumbo del tema hacia sonoridades mas clásicas.
“Blücher” parece enlazar con el final de “Speak Goddamnit” y en principio nos muestra la faceta mas abrupta y veloz de estos noruegos en un corte que trae a la mente a los grandes del Metal Extremo facturado en Noruega, para mas adelante dar paso a su acostumbrada mezcla de medios tiempos y blast beats a piñón. Cabe resaltar su facilidad para resultar épicos sin necesidad de aditamentos extraños, algo que parece habérsele olvidado a no pocos compañeros de profesión. “Blücher pt. II”, tema mas extenso de todo el álbum e instrumental, lleva insertado un riff que, ¡albricias!, despide un regustillo a años ochenta que se agradece horrores a estas alturas y que es repetido cíclicamente una y otra vez hasta llegar a hartar en cierta manera. Los Vreid del inicio de “Heroes & villains” podrían ser perfectamente unos Iron Maieden abandonado su recién adquirido interés por los temas largos y enfrascados en facturar un género que tanto dio que hablar en los años noventa y del que hoy solo quedan los mejores. Claro que cuando en la segunda parte del tema absolutamente todo vuela por los aires y se nos entrega la versión mas aguerrida de los noruegos, toda comparación con la banda londinense se evapora ipso facto. “Argumento ex Silentio” es de nuevo una pieza instrumental que da paso a la final “Milorg” encargada de cerrar y darle nombre al último larga duración del cuarteto de Songdal. Un tema final que irrumpe de modo tranquilo, entre golpes de batería evocando batallas antiguas, algo que no termina de encajarme del todo en un disco inspirado en las Guerras Mundiales que asolaron el globo en el siglo pasado. Sea como fuere, posee una interesante primera parte nuevamente a medio gas, con alternancia vocal y ritmo cíclico que desemboca en un cambio de ritmo marca de la casa, en el cual regresan los aires “alcésticos” del principio del disco configurando una bonita elipsis que ejerce de cierre a un disco bastante meritorio.
Un disco que sin llegar al retorcimiento progresivo y preciosista de sus compadres Enslaved, nos regala algún que otro momento digno de alabanza en un género demasiado necesitado de este tipo de trabajos. Es quizá esta necesidad de algo fuera de la norma establecida la que le hace ganar enteros a este “Milorg” frente al resto de grupos de su país en una hipotética lucha por alzarse con el cetro del género en años venideros y por tanto Vreid, un grupo merecedor de toda nuestra atención. 